Sueños y metas
La plata es el medio, no el fin. Empieza por saber para qué la quieres: salir de deudas, tu casa, tu negocio, tu familia, un viaje.
Conviértete en tu mejor versión, empezando por tu dinero. Un sistema sencillo que puedes seguir aun cuando todo sale mal, y tu presupuesto para cerrar este año e iniciar el próximo, completamente gratis.
Tu información se queda solo en tu dispositivo. No se sube a la nube y no se comparte con nadie.
Llega la quincena y a los pocos días no sabes a dónde se te fue. Le pasa a casi todo el mundo. Lo que marca la diferencia es tener un sistema práctico para seguir.
Cuando recibas el dinero, antes de pagar cualquier cosa, repártelo en bolsillos: casa, comida, transporte, deudas y ahorro. Si un bolsillo se acaba, se acabó. Un bolsillo no le presta al otro.
Cuando el ahorro sale apenas te pagan, deja de depender de cuánto te queda. Mes a mes se convierte en tu fondo de emergencia, para que no tengas que pedirle prestado a nadie.
No necesitas saber de finanzas. Necesitas claridad, un plan sencillo y hábitos que trabajen por ti.
La plata es el medio, no el fin. Empieza por saber para qué la quieres: salir de deudas, tu casa, tu negocio, tu familia, un viaje.
Cuánto ganas, cuánto gastas, cuánto tienes y cuánto debes. Con esos cuatro números claros, puedes tomar mejores decisiones.
Que ahorrar se convierta en un hábito y no en una decisión de cada mes. Lo programas una vez, lo sostienes con disciplina, y tu fondo de emergencia crece junto con tu tranquilidad.
Respondes preguntas cortas desde tu celular o tu computador, y sales con un plan listo para seguir, aun en los meses difíciles.
Te muestro cada paso: tus sueños, tus ingresos, tus gastos y tus deudas. Al final ves tu resultado y descargas tu Excel.
Ideas sencillas que cambian cómo manejas tu dinero. Son las mismas que usa la herramienta.
El café, el dulce, el domicilio. Mueve los controles y mira cuánto es en un año.
Es un reparto de referencia. Empieza ahorrando el 5%. Si hoy no alcanza, empieza con el 3% o aun con el 1%: lo importante es crear el hábito. La meta es llegar al 20%, como José, que guardó la quinta parte en los años buenos (Génesis 41:34).
Paga la cuota mínima de todas y, si es posible, negocia una pausa en alguna. Lo que te sobre del sueldo, o del recurso que tengas disponible, abónalo a la deuda más pequeña. Cuando la termines, lo que pagabas en esa deuda se suma a la siguiente.
Todas las deudas se pueden negociar. Yo logré pausas de varios meses con bancos, y pagar solo a capital aun con prestamistas gota a gota. La comunicación es esencial: muestra cómo estás y explica que el sustento de tu familia va primero.
Mientras estás pagando tus deudas, construye un fondo para imprevistos, para las cosas que no esperabas. Cuando salgas de deudas, llénalo hasta tener de 3 a 6 meses de tus gastos fijos.
“Un buen sistema es el que puedes seguir cuando todo está saliendo mal.”Juan Serje
A los 16 años mi mamá me entregó el manejo de las finanzas de la casa. Ella había sido una muy buena administradora: no le debía nada a nadie. Yo era joven, inmaduro y orgulloso, y tomé malas decisiones. Ahí empezaron las deudas.
Fueron casi 20 años de errores, sobreendeudamiento y malas asociaciones. Llegamos a estar cerca de la quiebra. Manejo presupuestos en Excel desde hace más de una década, pero nunca me funcionaron hasta que entendí los principios detrás.
En estos últimos 3 años, por la gracia de Dios, pasamos de vivir mes a mes a tener capacidad para ahorrar, invertir y ayudar a otros.
Sé lo que es empezar un mes pensando en todas las personas a las que les debes, sabiendo que otra vez no va a alcanzar. Por eso hice esta herramienta, y por eso es gratis. De gracia recibí, y de gracia quiero dar.
Dios no aumenta lo que no tiene orden. Sin orden, no podemos sostener el peso de la bendición.
Cómo administras lo que tienes hoy muestra que estás listo para más. Lucas 16:10
Si no alcanza, la solución no es pedir prestado. Es ver qué puedes producir con lo que ya tienes. Éxodo 4:2
Donde hay diligencia, hay oportunidad. Proverbios 10:4
El dinero no da paz. La paz viene de Dios. Pero una buena administración sí te da tranquilidad.
Dios puede hacer mucho más de lo que pedimos o imaginamos (Efesios 3:20). Lo que nos toca es ser buenos administradores.
Estos son los principios con los que manejo mi dinero. Es el orden en el que creo y el que me ha funcionado en estos últimos años.
Hay que amar a Dios sobre todas las cosas. Por eso diezmo de todo lo que gano, ofrendo cada vez que estoy en la casa de Dios, y si veo una necesidad ahí, ayudo a cubrirla.
Mateo 22:37Lo segundo es ahorrar, porque el ahorro cuida tu futuro y el de tu familia. Luego cubres tus gastos esenciales: comida y servicios. El que no provee para los suyos ha negado la fe.
Mateo 22:39 · 1 Timoteo 5:8Con lo esencial de tu casa cubierto, lo que queda va a las deudas y a ayudar a otros. No puedes estar ayudando a otros ni pagándole a terceros cuando no has cubierto lo tuyo. Es preferible quedar mal con una cuota que dejar tu casa sin comida o sin servicios. Habla con quien te prestó antes de atrasarte.
Honra a tu padre y a tu madre, pero tu casa va primero: eres uno solo con tu pareja y tus hijos son tu responsabilidad. Cada caso es particular; estos son los principios que me han funcionado.
Génesis 2:24 · Éxodo 20:12Sé que hay prestamistas agresivos. No lo estoy ignorando: en ese caso hay que hablar con calma, mostrar tus cuentas y ver qué se puede vender para salir de esa deuda.
No soy un experto ni un gurú. Soy bachiller y trabajo desde los 18 años. Comparto lo que me ha funcionado para llegar a donde estoy, por la gracia de Dios.
Empecé en 2008 como asistente de audiovisuales en la biblioteca de una universidad. Trabajaba de día para poder estudiar de noche con una beca, y me movía en bicicleta a todos lados. Después fui editor de video, diseñador de experiencia de usuario, y por unos meses tuve dos trabajos a la vez: diseño en la mañana y servicio al cliente en un call center hasta las 11 de la noche.
Hoy soy gerente general de una agencia de marketing y jefe de operaciones de una empresa que ayudé a construir desde cero. Mi meta es construir la riqueza generacional que nunca tuve, para mis hijos y mi descendencia, y ayudarte a que tú también lo logres.
Si yo pude, tú también puedes, porque con Dios todas las cosas son posibles.
“Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.” Lucas 18:27
La hice para que tengas la herramienta que yo nunca tuve. Por más de 20 años busqué herramientas financieras y fue difícil conseguirlas. Siempre va a ser gratis, y siempre voy a trabajar en mejorarla.
Tu información se guarda solo en tu dispositivo. No se sube a la nube y no se comparte con nadie.
Está en versión beta. Cada comentario que me envías la hace más útil.
No. Las preguntas son sencillas: cuánto te llega, en qué gastas y a quién le debes. La herramienta hace las cuentas por ti.
Sí. Si tienes negocio, separa la plata del negocio y la de la casa, y calcula tu sueldo con un mes flojo para que el plan aguante.
Sí. Escoges tu país y tu moneda: Venezuela, Chile, México, Perú, Ecuador, Argentina, Panamá, Estados Unidos y otros.
Tu resultado en pantalla, una tarjeta con tu plan para guardar en el celular y un Excel con tus bolsillos, tus deudas, tu plan para meses difíciles y el control de cada mes.
No. Es una guía educativa para que organices tu dinero. Para decisiones de inversión, impuestos o temas legales, consulta a un profesional.
Arma tu presupuesto gratis. Y si ya lo probaste, cuéntame qué te gustó, qué no entendiste y qué le falta.
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